Nuestros ingenieros de QA escriben las pruebas automatizadas que le faltan a su producto y las ponen en el pipeline, para que cada merge se verifique antes de llegar a los usuarios.
Registro, checkout, facturación: los flujos que cuestan dinero cuando fallan.
Pruebas de navegador y de API que corren en cada pull request.
Cerca del código, rápidas y mantenidas por los propios desarrolladores.
Nada llega a producción con una verificación fallando.
Envíenos los requisitos. Respondemos con alcance, cronograma y precio cerrado.